
Odio mi trabajo, lo odio. No soporto a la gente. Me dan asco.
Pero para seros sinceras, hay un lado que me gusta, y es que trabajo en una cafetería y ver que las personas se ponen gordas me gusta, es una cosa rara. Es un " tú come, venga, eso es..." y mientras tanto mi lado malvado se ríe como en las películas lo hacen los malos.
Hoy no tengo ganas de nada, la verdad, ni siquiera tengo hambre. No comeré, son las 3:30 .. pienso que aguantaré hasta la cena y para cenar un yogurcito y pa' la camita! jajaja
Bueno me voy a que me den un poco de cariñitos. Los necesito.
Desde que antes de ayer hablé seriamente con mi novio y nos dijimos todo lo que teníamos que decirnos nos queremos más. Y aunque me repita que soy una maldita borde ya me ha admitido que no puede dejarme. Que soy única. Así que nada... me voy a embadurnar de felicidad un poco, que ya me toca.
Un beso.
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